F.G.Haghenbeck. "Aliento a muerte"


Coronel Palacios

 
El género policíaco le permite a Haghenbeck escribir sobre lo que pudo haber pasado al terminar la experiencia del “Segundo Imperio”, cómo se empezó a reacomodar una sociedad después de la dominación extranjera y el retorno a la República. El contexto de Aliento a Muerte es la provincia en México en 1868, un año después de l fusilamiento de Maximiliano de Habsburgo. Haghenbeck va más allá y usa el flashback, moviéndose retrospectivamente desde un presente en septiembre de 1868 a un pasado iniciado en el mes de julio de 1865. La historia es la de Adrían Blanquet, hijo de un hacendado de la región de Tehuacán que había luchado en el ejército imperial, apresado y condenado a muerte por traición a la patria. Haghenbeck hace que intereses políticos y económicos coyunturales le salven la vida, pero no el honor. Su regreso a Tehuacán es el regreso a otro México, a otro orden: se ha perdido la hacienda El Ahuizote y su padre y su esposa han muerto.  Al buscar la verdad, con la ayuda de un simpático cocinero enano de origen francés, se enfrenta con el pueblo y con el caudillo David Díaz Ceballos. La venganza le hace huir a la capital donde lo encontrará un muy obstinado detective, el Coronel Palacios.
En esta ocasión Haghenbeck enmarca cada capítulo con la ficha de alguna de las piezas exhibidas en una exposición temporal de objetos de la colección privada Roth- García, “El Imperio efímero: artes y objetos en tiempos del Imperio de Maximiliano" reproduciendo así ese ambiente de ese efímero “Segundo Imperio”.


Francisco Gerardo Haghenbeck. Ciudad de México. 1965.


 


Haghenbeck, Francisco G. Aliento a muerte. México: Planeta. 2009. 206 págs.

Leonardo Padura. "El hombre que amaba a los perros"


El hombre que amaba a los perros (Coleccion Andanzas) (Spanish Edition)
La utopía pervertida.
Para los personajes de Leonardo Padura en su novela  El hombre que amaba a los perros, la utopía comunista se trastocó en la “utopía pervertida”. Una de las numerosísimas historias que podrían mostrar esa perversión, es el tema de esta novela, el largo y oscuro complot para asesinar a Trotsky. 
     Narrada desde un presente muy cercano y con una postura mucho más desencantada que crítica, Padura reconstruye las historias personales de Iván, el narrador, cubano, que escribe un libro que nunca publica y que conocemos gracias a su amigo Daniel; la del asesino, Ramón Mercader del Río, alias Jacques Monreal, alias Fran Jacson, alias Ramón Pavlovich López, alias Jaime López; y la historia de la víctima, Liev Davídovich, alias León Trotsky. En 573 páginas, Padura integra, magistralmente, cada historia en sus propios contextos históricos: la Cuba de Castro, la Guerra Civil Española, la Rusia de Stalin y la Rusia de los sesenta y el México de Lázaro Cárdenas.
     Sólo  alguien educado en la utopía del comunismo puede, sin artificios,  darle voz al Ramón joven idealista, al Ramón cínico y al Ramón amargado y entender los contrastantes contextos para estructurar  su novela: las conspiraciones preliminares al crimen, iniciadas en los últimos años caóticos de la Guerra Civil española, las noticias del terrible genocidio estalinista,  la vida en Moscú en los años sesenta, y los efectos devastadores de una Cuba secuestrada. Con excesivo detalle, Padura rehace el exilio de Trotsky acompañado de su esposa Natalia, de secretarios y secretarias, guardaespaldas y perros, pero sobre todo, denuncia la lista interminable y cada vez más escalofriante, de los crímenes de Stalin.  Recrea, sin el romanticismo que lo ha caracterizado,  el México de Diego Rivera y Frida Kahlo de los años treinta y hace el más desolador retrato del derrumbe moral y físico de Cuba.
     No es gratuito ni que Iván haya estado leyendo el cuento de Chandler que da nombre a esta novela, en una playa de La Habana en 1977, cuando tuvo su primer encuentro con Jaime López, ni que este acontecimiento aparezca al inicio del libro. Porque Padura sabe, muy bien, cómo presentar las piezas del rompecabezas que permite, a los lectores de thrillers, participar activamente en el desarrollo del muy largo complot.


Leonardo Padura, La Habana, Cuba,  1955.
Padura Leonardo. El hombre que amaba a los perros. México: Tusquets Editores. 2009. 573 págs.

Roberto Ampuero. "La otra mujer"


Orestes Cárcamo e Isabel


La Otra Mujer - Roberto Ampuero

Orestes Cárcamo es un escritor nacido, como el autor, en Valparaíso, Chile. Recibe en Berlín, lo que después sabremos que es la primera de tres  partes de una novela escrita por un tal Benjamín Plá, con sucesos ocurridos veinte años atrás, durante los años del régimen militar en Chile, en la década de los 80.  Seducido por la historia que narra, logra que una Universidad de Nueva York  le otorgue el financiamiento para llevar a cabo una investigación enfocada en la relación entre los sucesos reales y la literatura y con ello publicar el trabajo que le permitiera recibir su tenure, esto es, una plaza definitiva.

La protagonista de la novela de Benjamín  Plá es Isabel, una típica esposa burguesa de los ochenta. La novela de Plá inicia cuando al regresar de su casa de Valparaíso a su piso de Santiago, se encuentra a su esposo José Miguel, prestigiado médico, muerto sobre la cama.

La otra mujer, la novela de Roberto Ampuero, se estructura entre las investigaciones del escritor por encontrar los hechos reales que narra la novela de Benjamín  Plá y las de Isabel, su protagonista, veinte años atrás. Orestes busca a Benjamín  Plá  e Isabel busca a la amante de su marido.  Ambos se mueven en los mismos escenarios de Valparaíso, la ciudad construida sobre montes frente al mar, con calles empinadas que suben y bajan y con una red subterránea de túneles conectados, con sus bares, cafés, su comida, el orujo, el mar. Orestes se introduce en el mundo mágico y secreto de los poetas porteños nunca publicados y logra completar el manuscrito.  Isabel encuentra a la amante de su esposo, Constanza, la otra mujer, a través de la cual, más que narrar, se delatan algunas de las atrocidades del régimen militar, entre ellas el asesinato de José Miguel, de Constanza, de David y de todo aquél que convenga matar.


Roberto Ampuero, Valparaíso, Chile 1953.
Ampuero, Roberto. La otra mujer. Colombia: Ed. Norma. La otra orilla. 2011. 371 págs

Petros Markaris. "Che committed Suicide"


 Costas Haritos

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Meses antes de las Olimpiadas de 1986 en Atenas, Costas Haritos, jefe de la División de Homicidios de Atenas, convalece después de haber sufrido graves heridas. Aburrido, insomne e irritado por la forzada convivencia con su esposa Adriani,  mata los días yendo al parque, buscando palabras en el Gran lexicón de Anonymous Dimitrakos, con el cual, en su tarea como detective, empieza “investigando el planteamiento lexicográfico de la situación”.  Y mirando la televisión. Una tarde, en una entrevista a un empresario, presencian cuando éste saca una pistola y se mata frente a las cámaras. A este suicidio público, seguirán el de un político y el de un prestigiado periodista. Cada suicidio es acompañado con la publicación de sus autobiografías por un autor que nadie conoce. Como la División de Homicidios no puede, oficialmente, abrir investigaciones sobre suicidios, aprovechan la licencia médica de Haritos para realizar una investigación discreta sobre estos suicidios.

A través de los descubrimientos que va haciendo Haritos se exponen algunos de los problemas que está enfrentando el país como resultado de la corrupción, la globalización, la apertura comercial y la migración, al mismo tiempo que se recuerda parte de la historia reciente de Grecia.  El empresario, el político y el periodista que se suicidaron, siendo estudiantes,  habían formado parte del grupo de izquierda llamado “Organización Independiente para la Resistencia, Che” que se oponía a la Junta, la dictadura militar que gobernó Grecia a fines de  los años sesenta. Junto con el líder del grupo, un personaje llamado Thanos Yannelis ligado con los grupos comunistas latinoamericanos del momento, y otros estudiantes, sufrieron torturas por la policía militar en ese momento a cargo del Mayor Skouloudis, el Torturador de la Policía Militar. Yannelis se suicida, desilusionado del desmoronamiento de los ideales comunistas y viendo como sus antiguos seguidores habían logrado riquezas, prestigio y fama olvidando sus antiguos ideales.

La novela reproduce con gran detalle los procedimientos policiales, la actuación de los medios de comunicación, la corrupción burocrática y el mundo de las compañías internacionales ante la globalización; literalmente nos mete en una Atenas desquiciante por el calor y el tráfico porque Haritos va nombrando las calles y avenidas de Atenas en sus desplazamientos. En la tercera parte del libro, cuando se pregunta ¿y si alguien conocía algo de Favieros, Stefanos y Vakirzis y decidió castigarlos para hacer justicia? Haritos encuentra lo que él llama “la verdadera rosebud”, o sea, la coyuntura crucial. Bien por los thrillers en los cuales el asesino es inesperado, pero evidente.


Petros Markaris, Griego. N en Estambul de padre armenio y madre griega. 1937


 Amazon Digital Services: EuroCrime. 2009

Leonardo Padura. "La cola de la serpiente"



Mario Conde
Portada de La cola de la serpiente


La narración se sitúa en 1989 pero el narrador escribe desde un presente más cercano porque hay referencias a lo que sucedió en ese año y en otros posteriores. La teniente Patricia Chion, mulata de madre negra y padre chino, seduce a Mario Conde para que lleve a cabo la investigación del sangriento asesinato de Pedro Cuang, un viejo emigrante chino. Para ello, Mario tendrá que entrar al barrio chino en La Habana, recurrir e investigar a otros chinos emigrados como el padre de Patricia, Juan Chion y Francisco Chiu, personaje importante por su asociación con la Sociedad Con Cun Sal en la cual veneran a un santo San Fan Con. "Huele a chino", comentará constantemente Mario, al mismo tiempo que va descubriendo lo que queda de ese barrio y sus habitantes sometidos, como todos los emigrantes “a la soledad, el desprecio y el desarraigo”. El asesinado Pedro Cuang acaba siendo un "cobrador" del Banco de apuntación, algo así como cobrador de apuestas, que por alguna razón logró quedarse con los cobros de un banquero.  



Personalmente, me gusta la forma como Padura nos dice esto leí, esto me gusta, esto se debe de leer, en vez de alusiones indirectas o casi simbólicas, muy frecuentes en algunos escritores: en un momento de la novela, Padura hace que Mario lea los títulos de libros manoseados y acumulados sobre una silla: Islands in the Stream, de Ernest Hemingway, The Catcher in the Rye de J. D, Salinger, Conversación en la Catedral de Mario Vargas Llosa, El siglo de las luces de Alejo Carpentier y Fiebre de caballos, porque cualquiera de esos libros, representa lo que él hubiera querido escribir, pero que en realidad había preferido vivir como el parásito de otros escritores, o sea, como lectores.



Asombra que ciertos escritores logren describir y presentar los contextos de tal manera que el lector llega a perder el sentido de la realidad exterior y se mete de lleno en el ambiente. En este caso, el de una ciudad que ya ha perdido toda la esperanza y materialmente se desmorona ante los ojos de los cubanos.  Este es el privilegio de la novela de detectives, al describir lo que se ve, sin que la crítica social o política sean los objetivos, porque el objetivo es claro: el crimen y su resolución, no está sujeta a los mismos criterios de censura estatal y logran proyectar una visión mucho más realista. Bien lo dice Padura: lo narrado es ficción, aunque tiene un fuerte contenido de realidad, la historia no ocurrió en la realidad, aunque bien pudo haber ocurrido.  En La Habana de 1989 ya no hay ron, los cortes de luz son frecuentes, la policía también es corrupta, efectos colaterales de un régimen totalitario y decadente. 
Leonardo Padura, La Habana, Cuba,  1955.

Padura, Leonardo, La cola de la serpiente. España: Tusquets. 2011. 192 págs.

F.G. Haghenbeck. "El caso tequila"


Sunny Pascal



La maravillosa bahía de Acapulco, su costera, playas, residencias, hoteles, el ambiente de turistas nacionales y extranjeros, el clima, la brisa, los olores,  vaya, todo, hicieron de Acapulco, hasta hace muy poco, un verdadero paraíso, con adanes, evas, serpientes y muchas manzanas que morder. Durante la década de los sesenta, la celebración de la llamada “Reseña mundial de cine” le agregó el glamur hollywoodense.

Sunny Pascal es un detective privado mexicano-americano que vive en los Ángeles. Es contratado por el empresario de Hollywood Scott Cherris para viajar a Acapulco y ver qué está pasando con Johnny Weissmuller, “Tarzán”, quien en los años sesenta junto con otras celebridades era dueño del paradisiaco hotel Los Flamingos. Ann Margaret, John Wayne y Frank Sinatra aparecen en este thriller, pero también agentes cubanos, de la CIA y del FBI involucrados con lo que está pasando en Cuba y con el asesinato de Kennedy. Y por supuesto las autoridades acapulqueñas y los políticos mexicanos como Mario Moya Palencia quien durante la presidencia de Miguel Alemán jugueteó con la idea de instalar casinos en el puerto. Completan el cuadro los secuaces de la mafia de Sam Giacana  Muchas cosas pasan, Haghenbeck hace que todos los personajes se relacionen entre sí, pisándose los talones, embaucándose y traicionándose a tal velocidad que nosotros lectores parecemos correr detrás de ellos tratando de alcanzarlos.

Afortunadamente Haghenbeck vuelve utilizar el recurso de Aliento a muerte  y permitirnos un descanso al inicio de cada uno de los 24 capítulos y del epílogo maravillosamente titulado “Última ronda”.  Pero ahora no son fichas eruditas de una exposición de arte, pero igual de importante culturalmente: cada capítulo tiene el nombre de un coctel y antes de seguir contando las aventuras de Sunny Pascal en el Acapulco de los sesenta, leemos la lista de ingredientes, las instrucciones para prepararlo y cómo se supone que se creó, historias breves que nos llevan a muchas partes del mundo, en diferentes épocas y distintas circunstancias, completando la historia del coctel con qué artista o personaje de novela famoso lo bebía y hasta con qué canción, evidentemente de los sesenta y en inglés, se debe escuchar al beberlo.

En “El caso tequila” hay mucho de todo: portafolios repletos de dólares, cadáveres, alcohol, crítica política, chismorreo, violencia, sexo y por supuesto novela policíaca, con todo y “Macguffin”, aunque pienso, hay más de un macguffin en la novela. 

Francisco Gerardo Haghenbeck. Ciudad de México. 1965.


 México: Roca Editorial.  2011. 219 págs.

Leif GW Persson. "El declive del Estado del bienestar"


Lars M. Johansson



  


Thriller político.

Algunos escritores daneses famosos son Hans Christian Andersen e Isak Dinesen (seudónimo de Karen von Blixen-Finecke, la escritora cuyas obras dieron origen a las películas Out of Africa y El festín de Babette); de Suecia se conocen al dramaturgo August Strindberg y al poeta Lars Gustafsson; y de Noruega al célebre Henrik Ibsen.  Pero hasta que en las últimas dos décadas las novelas llamadas del “género negro” empezaron a ser traducidas al español, francés o inglés, la literatura de los llamados “países escandinavos”, fuera de esos países, tenía pocos lectores.


La literatura escandinava o “Nordic literature” comprende las obras escritas en las lenguas de los países del Norte de Europa: Dinamarca, Finlandia, Islandia, Noruega (y el archipiélago de las Islas Svalbard), Suecia, y los territorios de Aland, las Islas Feroe y Groenlandia.


Es tal vez a partir de la publicación de la serie de Kurt Wallander, el detective creado por el sueco Henning Mankell, que las novelas de detectives, policíacas o thrilleres de los escritores escandinavos alcanzan una gran difusión, especialmente con la trilogía de Stieg Larsson y su muy entrañable Lisbeth Salander.


El sueco Leif G.W. Persson, es uno de los más conocidos y reconocidos escritores de este género.  Como profesor en Criminología, es una referencia obligada.  Su obra, El declive del Estado del bienestar comprende tres libros. El primero, Entre la promesa del verano y el frío invierno, narra las investigaciones del joven policía superintendente Lars Mars Johansson, en ese momento jefe de la Oficina Nacional de Investigación Criminal, en relación con el asesinato del primer ministro sueco Olaf Palme en febrero de 1986. El segundo, Otro tiempo, otra vida, parte de otro hecho real, la toma de la embajada alemana en Estocolmo en 1975 por jóvenes alemanes, ayudados por jóvenes suecos, y su relación con un asesinato en el año de 1989 y un movimiento de la CIA en 1999. Lars M. Johansson ha ascendido a la Jefatura Operativa de la Seguridad Sueca, conocida por sus siglas, SAPO quien con su equipo va descubriendo el involucramiento de la secretaria de Estado del Ministerio de la Defensa y otros personajes importantes. El tercero, En caída libre, como en un sueño, se desarrolla en 2007 cuando el miércoles 15 de agosto Lars M Johansson, ahora director general de la Policía Nacional, reúne a un grupo selecto de inspectores para revisar nuevamente el asesinato de Palme.

Como en un gran rompecabezas, Persson involucra a policías, políticos, banqueros y criminales; sus colaboradores revisan miles de páginas de investigación, abren archivos, revisan pistas cronológicamente y entrevistan testigos, tratando de establecer con la mayor precisión el asesinato de Palme y de los otros acontecimientos que se suceden.

Parece que los suecos tienen una formación especial para estructurar sus novelas policíacas:  Se puede generalizar que todos ellos realizan excepcionales descripciones, físicas y psicológicas de los personajes, poniendo en evidencia la niñez y los antecedentes familiares. Además  presentan las investigaciones con los detalles necesarios para que el lector pueda ir haciendo sus propias deducciones. En el caso de Persson explica lo que está sucediendo al mismo tiempo en otros lugares, y nos muestra lo que los personajes piensan. Como autor, interviene con comentarios y opiniones, como su muy interesante cita de Winston Churchill al final del primer capítulo del segundo libro: "He who is forewarned, is also forearmed", "Quien está advertido, también está preparado".

Frente al recto y racional Johansson, Persson crea magistralmente a un detective misántropo, extraordinariamente vanidoso y cretino, el abominable inspector Ever Backström. En mi opinión, habría que hacer una antología de estos anti-detectives, por llamarlos de alguna manera. 




Leif GW Persson. Estocolomo, Suecia. 1945



 
Persson, Leif GW. Between Summer's longing and Winter's end. The story of a crime. NY: Pantheon Books. 2010. 551 págs.


Persson, Leif GW. Otro tiempo, otra vida. El declive del Estado del bienestar. Parte II. Barcelona: Ediciones Paidós Ibérica. 2007. 509 págs.

Persson, Leif GW. En caída libre, como en un sueño.  El declive del Estado del bienestar. Parte III. Barcelona: Ediciones Paidós Ibérica. 2007. 713 págs.

Javier Marías. "Los enamoramientos"


La joven prudente



"Tenía una fuerte tendencia a disertar y a discursear y a la digresión, como se la he visto a no pocos escritores de los que pasan por la editorial…" dice la narradora María Dolz en la página 165, refiriéndose a Javier Díaz Varela, o acaso es el mismo autor Javier Marías, refiriéndose a sí mismo. Porque a Javier Marías se le da tan bien desmenuzar cualquier situación e ir planteando otras varias o muchas, posibles o probables o hipotéticas situaciones, en este caso, de un asesinato perfecto.


Hay un posible asesinato, varios asesinos y la narradora que repite no querer ser detective y no desear investigar que pasó, pero que nos cuenta cómo conoció a Miguel Desvern y cómo supo de su asesinato y cómo fue descubriendo los motivos y a los culpables, haciendo del asesinado el asesino en cuyo caso, sería un suicidio asistido.  María Dolz nunca habló con el asesinado, pero le intrigaba esa “pareja perfecta” que veía todos los días a la hora del desayuno. Ofrece sus condolencias a Lusa Alday y mientras escucha su largo monólogo de viuda conoce al amigo íntimo de la pareja y se enamora de él. Si bien sus sospechas sobre el asesino y móvil se ven matizadas por el hecho del enamoramiento, esta etapa al principio de toda relación, cuando a todo se le da valor de revelación, descubre un muy original y bien planeado asesinato usando a un gorrilla desequilibrado y mensajes anónimos a través de un teléfono celular.  


¿El móvil de Javier es el amor de Luisa o hacerle el favor de una muerte rápida al amigo desahuciado con un terrible "melanoma intraocular? ¿Por que María nunca considera delatarlo a la policía? 




Javier Marías, Madrid, España, 1951.
Marías, Javier. Los enamoramientos. España: Alfaguara. 2011. 401 págs.

Christian Jungersen. "La excepción"


          The Exception Cover

"El que salva una vida, salva a todo el mundo"
 No fue verdad y no tiene que ver con esta novela: los daneses repiten la historia de que cuando los nazis invadieron Dinamarca durante la Segunda Guerra y promulgaron el decreto que obligaba a los judíos a portar una banda en el brazo con la estrella de David, el entonces rey de Dinamarca, Christian X, empezó a utilizarlo él mismo y siguiendo su ejemplo se lo pusieron los daneses, judíos o no. Lo que es verdad, y sí tiene que ver con este libro, es la importancia que los daneses dan a los derechos humanos, tanto que su gobierno auspicia y sostiene una institución independiente llamada  Centro Danés para estudios del Holocausto y Genocidio. Para ellos, "él que salva una vida, salva a todo el mundo".
The Exception, publicada en 2004, ha sido traducida a 12 idiomas y es la segunda novela de Christian Jungerson. La Excepción, en español,  (España: Random House Mondadori, 2008) es un thriller con las causas, el crimen y las investigaciones-deducciones.  Pero, como buen thriller, es mucho más. 
En el Centro Danés para la información sobre el genocidio, en Copenhague, trabajan 4 mujeres de más o menos la misma edad, escolaridad e intereses: Iben, responsable de información, Malene, gerente de proyectos, Camilla, la secretaria de Paul, el director del centro, y Anne-Lisse, la bibliotecaria. Investigan, escriben, publican, suben a su página web, organizan congresos o protestas, en general vigilan todo lo relacionado con el genocidio, tal y como lo define el diccionario:  Exterminio o eliminación sistemática de un grupo social por motivo de raza, de etnia, de religión, de política o de nacionalidad. A través del libro, se van intercalando partes de estudios, sobre el genocidio en Kenya o en Rwanda, en los guetos y campos de concentración nazi, en Chile durante 1973-76, en Bosnia, entre los grupos neo-nazi, etc, textos que ofrecen al lector un panorama histórico del tema.
A  partir del momento en que se recibe un correo con una amenaza de muerte, y al mismo tiempo que vamos leyendo el estudio sobre "La Psicología de la maldad" que una de esas mujeres está escribiendo, en el centro que estudia el desarrollo del odio colectivo, nace la desconfianza y con ella, la sospecha, el espionaje, las acusaciones y enfrentamientos, evolucionando el odio, la violencia y, finalmente, el crimen.  El ambiente creado por Jungerson muestra cómo la literatura funciona como campo de experimentación para proponer que todo ser humano puede convertirse en asesino en ciertas circunstancias. Y que sólo se necesita un factor, un momento de excepción,  que desencadene esa propensión natural porque, “sólo la falta de oportunidad, determina si alguien puede ser un asesino o no”.

Christian Jungersen. Copenhague, Dinamarca. 1962
 
The Exception, USA: Nan A.Talese/Doubleday. 2007. 512 págs.
La Excepción, España: Random House Mondadori, 2008 

Claudia Piñeiro. "Betibú"


Nuria o Betibú, Jaime Brena y “el pibe”



Mientras Nuria Iscar, tres años antes famosa escritora de novelas de detectives,  está escribiendo un texto por encargo,  Pedro Charrazeta aparece degollado en su casa en el exclusivo "country La Maravillosa" y Jaime Brena, el decano reportero de la sección policíaca, recién depuesto y sustituido por “el pibe de policiales”, trata de escribir la ridícula columna que le ha encargado Lorenzo Rinaldi, editor jefe de el Diario El Tribuno.


Así estructura Claudia Piñero su narración: mostrando lo que los actores de su novela están haciendo en un mismo momento,  forma muy ad hoc en una novela policíaca. Si bien son recursos fáciles criticar al rico desde la ironía del clasemediero culto y crear confabulaciones entre empresarios, políticos y periodistas, sus descripciones de los escenarios y las circunstancias son muy divertidas, los indicios son tan evidentes que podamos inferir simultáneamente y los sabrosos chismorreos de las amigas íntimas de Nuria o Betibú, Paula Sibona y Carmen Terrada, redondean lo que debemos de conocer. 

Cuando se conoce la noticia del asesinato, Rinaldi llama a Nuria, a quien él llama “Betibú”, para que escriba una serie de columnas sobre el  crimen desde una casa que le han prestado en “La Maravillosa” a donde ella se trasladará unos días; al mismo tiempo le pide al “pibe de policiales” que esté en contacto con ella y reciba sus columnas.  Pero, el Comisario Venturini, en  lo que se nos antoja como lectores una forma de conducir la investigación, le da cierta información a Brena, quien se la pasa al “el pibe” y así se configura un trío de investigadores: Nuria o Betibú, Jaime Brena y “el pibe”, cada uno aportando lo que saben hacer: describir y descubrir a partir de deducciones e inferencias y comparaciones entre la ficción y la literatura,  el trabajo policíaco y la utilización de los recursos cibernéticos. Para Nuria las muertes de los cinco miembros del Grupo La Chacrita “fueron como debían de ser, como se esperaría que hubieran muerto”; para Brena el asesino es el que queda vivo  y para el “pibe de policiales” la certeza de que ante la sobreabundancia de información en internet se debe plantear un nuevo rumbo del periodismo.





Claudia Piñeiro, Burzaco, Argentina, 1960

 Piñeiro, Claudia. Betibú. Buenos Aires: Alfaguara. 2010. 345 págs.

Pavel Kohout. “La hora estelar de los asesinos”


             

¿Cuál sería el mejor título para esta novela, “La hora estelar de los asesinos” o “El Asesino de viudas?

 ¿Cómo fue la vida en Praga bajo la invasión nazi?  ¿Cómo cooperaron los checoslovacos con los nazis? ¿Cómo fueron los últimos meses antes del suicidio de Hitler y el fin de la ocupación? ¿Cuántos alemanes pudieron huir antes de que los ciudadanos checoslovacos se vengaran por sus excesos? ¿Cuántos grupos políticos checoslovacos, enfrentados, trataron de hacerse del poder? ¿Por qué los checoslovacos temían que llegaran los rusos en vez de las tropas aliadas?

         En términos generales los relatos de ficción terminan con el desenlace de algún suceso o cadena de sucesos.  No es frecuente leer qué pasó después del desenlace, cómo sigue la vida o cuáles son las repercusiones. Es en este “después” que el novelista, dramaturgo y poeta checo Pavel Kohout (Praga, 1928) crea un auténtico thriller detectivesco, el de un asesino brutal, de viudas,  presentado a partir de su patología, de la planeación y ejecución de sus víctimas y de la investigación que realizan los dos detectives encargados.  Esta historia se desarrolla en la Praga de los últimos cuatro meses de la ocupación nazi ­-cuatro capítulos- febrero, marzo, abril y mayo de 1945, después de casi seis años.  Lo interesante es seguir la colaboración de los dos detectives, uno de  la policía del "Protectorate", el nombre de las estructuras de gobierno checoslovaco invadido,  y el otro de uno de los diferentes grupos nazi presentes en Praga (militares, la SS y la Gestapo) cada uno con su forma cotidiana de vida primero en una ciudad invadida y al final, en una ciudad caótica.

        Con oficio, con maestría, el escritor nos va poniendo todas las pistas para que nosotros, casi al mismo tiempo que el joven detective checoslovaco  Jan Morava y el experimentado Edwin Buback, de la Reich Security podamos descubrir al asesino.... de viudas. Los otros, como el título de la novela en español, ya sabíamos desde el comienzo de la novela, quiénes eran.



Pavel Kohout. República Checa, 1928.
Kohout, Pavel. La hora estelar de los asesinos. España: Alianza Editorial, 2004.

Kohout, Pavel, The Widow Killer. NY: St. Martin Press. 1998. 391 págs.

Caryl Férey. "Zulu"






Ali Newman

En la víspera del campeonato mundial de futbol de 2010 en Sudáfrica, en la Ciudad del Cabo son asesinadas dos jóvenes blancas, Kate Montgomery y Nicole Wiese, hijas de dos símbolos de la África blanca, un campeón de rugby y miembro del primer equipo multicultural y un cantante famoso por la canción “Rainbow nation”. El responsable de investigar estos asesinatos es Ali Newman, el jefe de homicidios de la policía de Ciudad del Cabo; de origen zulu, lengua que es hablada por más de 10 millones de sudafricanos, vive atormentado por el recuerdo del brutal asesinato de su padre y hermano por un partido radical denominadoInkatha. Su compañero Brian Epken es afrikáan (o bóer), esto es, descendiente de los conquistadores holandeses quienes junto con los ingleses implantaron el sistema de segregación llamado “apartheid” en vigor hasta principios de los años 90 del pasado siglo.  

Zulu logra en sus 400 páginas presentar la complejidad de la sociedad sudafricana de la Ciudad del Cabo  con la aparente convivencia de los descendientes de los ingleses, de los afrikáans y los “kaffir”. La palabra  "kaffir" se refiere a todos los nativos de  diferentes etnias de raza negra del país, mayoritariamente de origen         zulú y xhosa, pero también incluye a la creciente población inmigrante, principalmente de la vecina Namibia. Los "kaffir" viven confinados en los “township”, especie de municipios creados en tiempos del apartheid, controlados por las pandillas o “gangs” o “tsotsis”, tal vez las palabras más repetidas a través del texto.

Zulu no es una novela que se pueda leer de corrido. Pareciera que los asesinatos de las dos  jóvenes son lo menos difícil de superar pues la realidad descrita durante las investigaciones de Ali Newman hace que tengamos que dejar frecuentemente su lectura:  tres cuartos de la población negra está fuera del mercado laboral; el veinte por ciento padece sida; una mujer de tres tiene sida; dos millones de niños pierden a sus madres en sus primeros años arrojándolos desde muy chicos a la calle, a las violaciones, a las drogas, al alcohol, al pandillismo; la esperanza de vida es de 40 años. Pero la principal causa de mortalidad es la violencia a manos de los gans, como el de Khayelisha con su líder Mzala, The Cat; o los de nigerianos como Sam, desalmados protagonistas de esta novela. Cuando uno cree que ya no puede haber más, Newman y sus ayudantes descubren las actividades disfrazadas de empresas farmacéuticas internacionales que, coludidas con los capos de la droga y las autoridades, proporcionan cierto tipo de droga, "iboga", a adolescentes de raza negra,  para probar en ellos los efectos de medicamentos contra la depresión. Y para encubrir las muertes de los niños convertidos en conejillos de indios de las transnacionales, los contagian con el virus de HIV.  

El contexto de esta novela muy negra, es más negra porque no es ficción: la casi imposible convivencia de etnias, hablas y culturas no sólo diferentes, sino antagónicas: los blancos contra negros, blancos enfrentados entre sí entre los descendientes ingleses y los africáans; los de raza negra enfrentados según sus etnias y todos contra los migrantes; un mundo en el que las prácticas mágicas de los “intelezi”  los rituales de preparación para las batallas según el arte marcial de “izindaku son prácticas cotidianas.  En el que la corrupción aparece en todos lados y en todos los niveles. Un mundo desolador, sin esperanza. 


Caryl Ferey, Francia, 1967. 
Caryl Férey. Zulu. Canada: Europa Editions. 2010. 400 págs. Traducción del francés por   Howard Curtis