Paul French. "Midnight in Peking"


Los últimos días de la China Antigua fueron días de extraordinaria complejidad. En 1911, después de tres mil quinientos años de historia, cae el último emperador Quing. La República de China con Chiang Kai-shek, el segundo presidente al frente del partido político del Kuomintang, se enfrentó al Partido Comunista, a los intereses de caudillos locales y, sobre estos, a la invasión de Japón que para 1937 ya está en las puertas de Pekín y que en unos meses más se apoderarían de la ciudad, todo esto en vísperas de la Segunda Guerra Mundial. 

Desde el del siglo XIX  los delegados de las potencias occidentales con intereses en China se habían establecido en un barrio amurallado dentro de la ciudad de Pekín; con el tiempo este barrio se fue convirtiendo en una pequeña réplica del mundo europeo con clubs, hoteles, bares, lujosas tiendas y residencias para los occidentales llamado el “Barrio de las legaciones”.  En sus proximidades había una zona baldía y el bario de Chuanpan Hutong, la zona más depravada del viejo Pekín con bares, salas de opio y burdeles, principalmente frecuentados por los occidentales. 

Es en este contexto que en esa zona baldía, el 8 de enero de 1937 se encontró tirado el cadáver terriblemente mutilado de una joven inglesa, Pamela Werner, hija de un prestigiado ex cónsul británico y reconocido sinólogo, E.T.C. Werner.

Las investigaciones del siniestro crimen fueron conducidas por un inspector chino, el Coronel Han Shih y un inglés, el detective Richard Dennis, comisionado desde la ciudad de Tientsin otra ciudad con una fuerte presencia de británicos al igual que Shanghái. El libro describe con gran detalle  las  aparentemente muy profesionales investigaciones. Al cabo de pocos meses y ante la complicadísima situación de Pekin, ambos gobiernos deciden cerrar la investigación. No así el padre, E.T.C. Werner quien con sus propios medios y amplios conocimientos de China persiste tenazmente en tratar de encontrar al culpable o los culpables del homicidio de Pamela, enviando constantemente cartas, mensajes, argumentos a las autoridades consulares británicas en China y a las autoridades en Inglaterra para que vuelvan a abrir la investigación.  Con la dominación total de los japoneses y su entrada a la guerra, Werner junto con muchos extranjeros es encerrado en un campo de concentración. Al final de la guerra, viejo, enfermo y sin más recursos regresa a Inglaterra donde muere al poco tiempo.

75 años más tarde, Paul French, historiador inglés especializado en China, se interesó del caso cuando leyó la autobiografía de quien fuera vecino de los Warner en Pekin. Dado que el asesinato de Pamela Werner había sido ampliamente difundido en la prensa internacional French encontró material suficiente para empezar lo que sería una profunda investigación que lo llevaría a encontrar en  los Archivos Nacionales de Kew, en Londres un documento de 150 páginas que resultaron ser las notas de la investigación de E.T.C. Werner con la resolución del caso. Complementa esta interesantísma novela una página web que ofrece, entre otras cosas, reproducciones del Peking de los años treinta y videos actuales donde el autor nos va guiando por los lugares que recorrió Pamela la  noche de su asesinato. La página web es: us.midnightinpeking.


Paul French, Inglaterra, 1966.
French, Paul. Midnight in Peking.  How the Murder of a Young Englishwoman Haunted the Last Days of Old China. Penguin Group: New York. 2012. 260 pags.

Laurent Binet. "HHhH"

Laurent Binet's HHhH, translated by Sam Taylor,Farrar, Straus and Giroux, 327 pages, $28.95.                
Laurent Binet, HHhH


“...algo de tragedia griega y de espléndido thriller"

Mario Vargas Llosa escribió que en HHhH, la primera novela de Laurent Binet (París, Francia. 1972) “hay algo de tragedia griega y de espléndido thriller” (“El carnicero de Praga” en El País, octubre 9, 2011).


     Por un lado está una historia abominable que debemos de recordar para estar alerta y evitar, en la medida de lo posible los genocidios.  Por otra parte está la forma como Laurent Binet presenta los hechos históricos (el atentado) y desarrolla la terrible personalidad del protagonista (el nazi Protector de Bohemia y Moravia).  Nunca dejamos de escuchar a Binet: a todo lo largo de las casi 400 páginas, va comentando, descubriéndonos cómo conoció la historia, como fue creciendo su fascinación, documentando las fuentes consultadas, incluidos reportajes, otras novelas y películas sobre el tema, y cómo decidió centrarse en dos episodios: el atentado y el posterior asedio en la cripta de una iglesia de Praga.  Es muy interesante, original y atrayente estar escuchando siempre al autor desde su perspectiva actual.
     El título del libro HHhH es el acrónimo de la frase "Himmlers Hirn heisst Heydrich", "el cerebro de Himmler se llama Heydrich".   El protagonista, Reinhard Tristan Eugen Heydrich (Halle del Saale, Alemania. 1904 – Praga, República Checa. 1942), conocido como “el verdugo”, “el carnicero de Praga”, “la bestia rubia”,  ostentaba los más altos cargos, Obergruppenführer, jefe de la Gestapo, de la Oficina Central de Seguridad; fue uno de los más altos generales en la jerarquía nazi y sin duda uno de los más peligrosos y sangrientos de todos los tiempos.      Ya en enero de 1942 en el distrito berlinés de Wannsee, encabezó la reunión de jerarcas nazis en la cual quedó formalizada, por decirlo de alguna manera, la llamada “Solución final”, no solo para exterminar a los judíos, sino la logística e “industrialización”.   
     Fue nombrado Protector de Bohemia y Moravia (en marzo de 1939 el gobierno nazi de Adolf Hitler había invadido los territorios de Bohemia y Moravia, de la República Checa). El gobierno checo en el exilio en Londres y su presidente Edvard Beneš, organizan la “Operación Antropoide” para matarlo.  El servicio secreto inglés  entrena a un moravo, Jan Kuviš y a un eslovaco, josef Gabčík, quienes después de lanzarse en paracaídas cerca de Praga llevarán a cabo el atentado el 27 de mayo de 1942. La muerte de Heydrich desencadenó represalias indescriptibles, una de ellas, el exterminio de la población de un pueblo cercano llamado Lídice.   
     Como un buen thriller, el manejo de la tensión es magistral: el libro inicia y finaliza con el asedio a la cripta donde se escondieron los paracaidistas y el desarrollo de la narración nos va llevando a la hora del atentado.

Laurent Binet. HHhH. España: Seix Barral. 2011. 400 págs.