F.G. Haghenbeck. "El caso tequila"


Sunny Pascal



La maravillosa bahía de Acapulco, su costera, playas, residencias, hoteles, el ambiente de turistas nacionales y extranjeros, el clima, la brisa, los olores,  vaya, todo, hicieron de Acapulco, hasta hace muy poco, un verdadero paraíso, con adanes, evas, serpientes y muchas manzanas que morder. Durante la década de los sesenta, la celebración de la llamada “Reseña mundial de cine” le agregó el glamur hollywoodense.

Sunny Pascal es un detective privado mexicano-americano que vive en los Ángeles. Es contratado por el empresario de Hollywood Scott Cherris para viajar a Acapulco y ver qué está pasando con Johnny Weissmuller, “Tarzán”, quien en los años sesenta junto con otras celebridades era dueño del paradisiaco hotel Los Flamingos. Ann Margaret, John Wayne y Frank Sinatra aparecen en este thriller, pero también agentes cubanos, de la CIA y del FBI involucrados con lo que está pasando en Cuba y con el asesinato de Kennedy. Y por supuesto las autoridades acapulqueñas y los políticos mexicanos como Mario Moya Palencia quien durante la presidencia de Miguel Alemán jugueteó con la idea de instalar casinos en el puerto. Completan el cuadro los secuaces de la mafia de Sam Giacana  Muchas cosas pasan, Haghenbeck hace que todos los personajes se relacionen entre sí, pisándose los talones, embaucándose y traicionándose a tal velocidad que nosotros lectores parecemos correr detrás de ellos tratando de alcanzarlos.

Afortunadamente Haghenbeck vuelve utilizar el recurso de Aliento a muerte  y permitirnos un descanso al inicio de cada uno de los 24 capítulos y del epílogo maravillosamente titulado “Última ronda”.  Pero ahora no son fichas eruditas de una exposición de arte, pero igual de importante culturalmente: cada capítulo tiene el nombre de un coctel y antes de seguir contando las aventuras de Sunny Pascal en el Acapulco de los sesenta, leemos la lista de ingredientes, las instrucciones para prepararlo y cómo se supone que se creó, historias breves que nos llevan a muchas partes del mundo, en diferentes épocas y distintas circunstancias, completando la historia del coctel con qué artista o personaje de novela famoso lo bebía y hasta con qué canción, evidentemente de los sesenta y en inglés, se debe escuchar al beberlo.

En “El caso tequila” hay mucho de todo: portafolios repletos de dólares, cadáveres, alcohol, crítica política, chismorreo, violencia, sexo y por supuesto novela policíaca, con todo y “Macguffin”, aunque pienso, hay más de un macguffin en la novela. 

Francisco Gerardo Haghenbeck. Ciudad de México. 1965.


 México: Roca Editorial.  2011. 219 págs.

Leif GW Persson. "El declive del Estado del bienestar"


Lars M. Johansson



  


Thriller político.

Algunos escritores daneses famosos son Hans Christian Andersen e Isak Dinesen (seudónimo de Karen von Blixen-Finecke, la escritora cuyas obras dieron origen a las películas Out of Africa y El festín de Babette); de Suecia se conocen al dramaturgo August Strindberg y al poeta Lars Gustafsson; y de Noruega al célebre Henrik Ibsen.  Pero hasta que en las últimas dos décadas las novelas llamadas del “género negro” empezaron a ser traducidas al español, francés o inglés, la literatura de los llamados “países escandinavos”, fuera de esos países, tenía pocos lectores.


La literatura escandinava o “Nordic literature” comprende las obras escritas en las lenguas de los países del Norte de Europa: Dinamarca, Finlandia, Islandia, Noruega (y el archipiélago de las Islas Svalbard), Suecia, y los territorios de Aland, las Islas Feroe y Groenlandia.


Es tal vez a partir de la publicación de la serie de Kurt Wallander, el detective creado por el sueco Henning Mankell, que las novelas de detectives, policíacas o thrilleres de los escritores escandinavos alcanzan una gran difusión, especialmente con la trilogía de Stieg Larsson y su muy entrañable Lisbeth Salander.


El sueco Leif G.W. Persson, es uno de los más conocidos y reconocidos escritores de este género.  Como profesor en Criminología, es una referencia obligada.  Su obra, El declive del Estado del bienestar comprende tres libros. El primero, Entre la promesa del verano y el frío invierno, narra las investigaciones del joven policía superintendente Lars Mars Johansson, en ese momento jefe de la Oficina Nacional de Investigación Criminal, en relación con el asesinato del primer ministro sueco Olaf Palme en febrero de 1986. El segundo, Otro tiempo, otra vida, parte de otro hecho real, la toma de la embajada alemana en Estocolmo en 1975 por jóvenes alemanes, ayudados por jóvenes suecos, y su relación con un asesinato en el año de 1989 y un movimiento de la CIA en 1999. Lars M. Johansson ha ascendido a la Jefatura Operativa de la Seguridad Sueca, conocida por sus siglas, SAPO quien con su equipo va descubriendo el involucramiento de la secretaria de Estado del Ministerio de la Defensa y otros personajes importantes. El tercero, En caída libre, como en un sueño, se desarrolla en 2007 cuando el miércoles 15 de agosto Lars M Johansson, ahora director general de la Policía Nacional, reúne a un grupo selecto de inspectores para revisar nuevamente el asesinato de Palme.

Como en un gran rompecabezas, Persson involucra a policías, políticos, banqueros y criminales; sus colaboradores revisan miles de páginas de investigación, abren archivos, revisan pistas cronológicamente y entrevistan testigos, tratando de establecer con la mayor precisión el asesinato de Palme y de los otros acontecimientos que se suceden.

Parece que los suecos tienen una formación especial para estructurar sus novelas policíacas:  Se puede generalizar que todos ellos realizan excepcionales descripciones, físicas y psicológicas de los personajes, poniendo en evidencia la niñez y los antecedentes familiares. Además  presentan las investigaciones con los detalles necesarios para que el lector pueda ir haciendo sus propias deducciones. En el caso de Persson explica lo que está sucediendo al mismo tiempo en otros lugares, y nos muestra lo que los personajes piensan. Como autor, interviene con comentarios y opiniones, como su muy interesante cita de Winston Churchill al final del primer capítulo del segundo libro: "He who is forewarned, is also forearmed", "Quien está advertido, también está preparado".

Frente al recto y racional Johansson, Persson crea magistralmente a un detective misántropo, extraordinariamente vanidoso y cretino, el abominable inspector Ever Backström. En mi opinión, habría que hacer una antología de estos anti-detectives, por llamarlos de alguna manera. 




Leif GW Persson. Estocolomo, Suecia. 1945



 
Persson, Leif GW. Between Summer's longing and Winter's end. The story of a crime. NY: Pantheon Books. 2010. 551 págs.


Persson, Leif GW. Otro tiempo, otra vida. El declive del Estado del bienestar. Parte II. Barcelona: Ediciones Paidós Ibérica. 2007. 509 págs.

Persson, Leif GW. En caída libre, como en un sueño.  El declive del Estado del bienestar. Parte III. Barcelona: Ediciones Paidós Ibérica. 2007. 713 págs.

Javier Marías. "Los enamoramientos"


La joven prudente



"Tenía una fuerte tendencia a disertar y a discursear y a la digresión, como se la he visto a no pocos escritores de los que pasan por la editorial…" dice la narradora María Dolz en la página 165, refiriéndose a Javier Díaz Varela, o acaso es el mismo autor Javier Marías, refiriéndose a sí mismo. Porque a Javier Marías se le da tan bien desmenuzar cualquier situación e ir planteando otras varias o muchas, posibles o probables o hipotéticas situaciones, en este caso, de un asesinato perfecto.


Hay un posible asesinato, varios asesinos y la narradora que repite no querer ser detective y no desear investigar que pasó, pero que nos cuenta cómo conoció a Miguel Desvern y cómo supo de su asesinato y cómo fue descubriendo los motivos y a los culpables, haciendo del asesinado el asesino en cuyo caso, sería un suicidio asistido.  María Dolz nunca habló con el asesinado, pero le intrigaba esa “pareja perfecta” que veía todos los días a la hora del desayuno. Ofrece sus condolencias a Lusa Alday y mientras escucha su largo monólogo de viuda conoce al amigo íntimo de la pareja y se enamora de él. Si bien sus sospechas sobre el asesino y móvil se ven matizadas por el hecho del enamoramiento, esta etapa al principio de toda relación, cuando a todo se le da valor de revelación, descubre un muy original y bien planeado asesinato usando a un gorrilla desequilibrado y mensajes anónimos a través de un teléfono celular.  


¿El móvil de Javier es el amor de Luisa o hacerle el favor de una muerte rápida al amigo desahuciado con un terrible "melanoma intraocular? ¿Por que María nunca considera delatarlo a la policía? 




Javier Marías, Madrid, España, 1951.
Marías, Javier. Los enamoramientos. España: Alfaguara. 2011. 401 págs.

Christian Jungersen. "La excepción"


          The Exception Cover

"El que salva una vida, salva a todo el mundo"
 No fue verdad y no tiene que ver con esta novela: los daneses repiten la historia de que cuando los nazis invadieron Dinamarca durante la Segunda Guerra y promulgaron el decreto que obligaba a los judíos a portar una banda en el brazo con la estrella de David, el entonces rey de Dinamarca, Christian X, empezó a utilizarlo él mismo y siguiendo su ejemplo se lo pusieron los daneses, judíos o no. Lo que es verdad, y sí tiene que ver con este libro, es la importancia que los daneses dan a los derechos humanos, tanto que su gobierno auspicia y sostiene una institución independiente llamada  Centro Danés para estudios del Holocausto y Genocidio. Para ellos, "él que salva una vida, salva a todo el mundo".
The Exception, publicada en 2004, ha sido traducida a 12 idiomas y es la segunda novela de Christian Jungerson. La Excepción, en español,  (España: Random House Mondadori, 2008) es un thriller con las causas, el crimen y las investigaciones-deducciones.  Pero, como buen thriller, es mucho más. 
En el Centro Danés para la información sobre el genocidio, en Copenhague, trabajan 4 mujeres de más o menos la misma edad, escolaridad e intereses: Iben, responsable de información, Malene, gerente de proyectos, Camilla, la secretaria de Paul, el director del centro, y Anne-Lisse, la bibliotecaria. Investigan, escriben, publican, suben a su página web, organizan congresos o protestas, en general vigilan todo lo relacionado con el genocidio, tal y como lo define el diccionario:  Exterminio o eliminación sistemática de un grupo social por motivo de raza, de etnia, de religión, de política o de nacionalidad. A través del libro, se van intercalando partes de estudios, sobre el genocidio en Kenya o en Rwanda, en los guetos y campos de concentración nazi, en Chile durante 1973-76, en Bosnia, entre los grupos neo-nazi, etc, textos que ofrecen al lector un panorama histórico del tema.
A  partir del momento en que se recibe un correo con una amenaza de muerte, y al mismo tiempo que vamos leyendo el estudio sobre "La Psicología de la maldad" que una de esas mujeres está escribiendo, en el centro que estudia el desarrollo del odio colectivo, nace la desconfianza y con ella, la sospecha, el espionaje, las acusaciones y enfrentamientos, evolucionando el odio, la violencia y, finalmente, el crimen.  El ambiente creado por Jungerson muestra cómo la literatura funciona como campo de experimentación para proponer que todo ser humano puede convertirse en asesino en ciertas circunstancias. Y que sólo se necesita un factor, un momento de excepción,  que desencadene esa propensión natural porque, “sólo la falta de oportunidad, determina si alguien puede ser un asesino o no”.

Christian Jungersen. Copenhague, Dinamarca. 1962
 
The Exception, USA: Nan A.Talese/Doubleday. 2007. 512 págs.
La Excepción, España: Random House Mondadori, 2008 

Claudia Piñeiro. "Betibú"


Nuria o Betibú, Jaime Brena y “el pibe”



Mientras Nuria Iscar, tres años antes famosa escritora de novelas de detectives,  está escribiendo un texto por encargo,  Pedro Charrazeta aparece degollado en su casa en el exclusivo "country La Maravillosa" y Jaime Brena, el decano reportero de la sección policíaca, recién depuesto y sustituido por “el pibe de policiales”, trata de escribir la ridícula columna que le ha encargado Lorenzo Rinaldi, editor jefe de el Diario El Tribuno.


Así estructura Claudia Piñero su narración: mostrando lo que los actores de su novela están haciendo en un mismo momento,  forma muy ad hoc en una novela policíaca. Si bien son recursos fáciles criticar al rico desde la ironía del clasemediero culto y crear confabulaciones entre empresarios, políticos y periodistas, sus descripciones de los escenarios y las circunstancias son muy divertidas, los indicios son tan evidentes que podamos inferir simultáneamente y los sabrosos chismorreos de las amigas íntimas de Nuria o Betibú, Paula Sibona y Carmen Terrada, redondean lo que debemos de conocer. 

Cuando se conoce la noticia del asesinato, Rinaldi llama a Nuria, a quien él llama “Betibú”, para que escriba una serie de columnas sobre el  crimen desde una casa que le han prestado en “La Maravillosa” a donde ella se trasladará unos días; al mismo tiempo le pide al “pibe de policiales” que esté en contacto con ella y reciba sus columnas.  Pero, el Comisario Venturini, en  lo que se nos antoja como lectores una forma de conducir la investigación, le da cierta información a Brena, quien se la pasa al “el pibe” y así se configura un trío de investigadores: Nuria o Betibú, Jaime Brena y “el pibe”, cada uno aportando lo que saben hacer: describir y descubrir a partir de deducciones e inferencias y comparaciones entre la ficción y la literatura,  el trabajo policíaco y la utilización de los recursos cibernéticos. Para Nuria las muertes de los cinco miembros del Grupo La Chacrita “fueron como debían de ser, como se esperaría que hubieran muerto”; para Brena el asesino es el que queda vivo  y para el “pibe de policiales” la certeza de que ante la sobreabundancia de información en internet se debe plantear un nuevo rumbo del periodismo.





Claudia Piñeiro, Burzaco, Argentina, 1960

 Piñeiro, Claudia. Betibú. Buenos Aires: Alfaguara. 2010. 345 págs.

Pavel Kohout. “La hora estelar de los asesinos”


             

¿Cuál sería el mejor título para esta novela, “La hora estelar de los asesinos” o “El Asesino de viudas?

 ¿Cómo fue la vida en Praga bajo la invasión nazi?  ¿Cómo cooperaron los checoslovacos con los nazis? ¿Cómo fueron los últimos meses antes del suicidio de Hitler y el fin de la ocupación? ¿Cuántos alemanes pudieron huir antes de que los ciudadanos checoslovacos se vengaran por sus excesos? ¿Cuántos grupos políticos checoslovacos, enfrentados, trataron de hacerse del poder? ¿Por qué los checoslovacos temían que llegaran los rusos en vez de las tropas aliadas?

         En términos generales los relatos de ficción terminan con el desenlace de algún suceso o cadena de sucesos.  No es frecuente leer qué pasó después del desenlace, cómo sigue la vida o cuáles son las repercusiones. Es en este “después” que el novelista, dramaturgo y poeta checo Pavel Kohout (Praga, 1928) crea un auténtico thriller detectivesco, el de un asesino brutal, de viudas,  presentado a partir de su patología, de la planeación y ejecución de sus víctimas y de la investigación que realizan los dos detectives encargados.  Esta historia se desarrolla en la Praga de los últimos cuatro meses de la ocupación nazi ­-cuatro capítulos- febrero, marzo, abril y mayo de 1945, después de casi seis años.  Lo interesante es seguir la colaboración de los dos detectives, uno de  la policía del "Protectorate", el nombre de las estructuras de gobierno checoslovaco invadido,  y el otro de uno de los diferentes grupos nazi presentes en Praga (militares, la SS y la Gestapo) cada uno con su forma cotidiana de vida primero en una ciudad invadida y al final, en una ciudad caótica.

        Con oficio, con maestría, el escritor nos va poniendo todas las pistas para que nosotros, casi al mismo tiempo que el joven detective checoslovaco  Jan Morava y el experimentado Edwin Buback, de la Reich Security podamos descubrir al asesino.... de viudas. Los otros, como el título de la novela en español, ya sabíamos desde el comienzo de la novela, quiénes eran.



Pavel Kohout. República Checa, 1928.
Kohout, Pavel. La hora estelar de los asesinos. España: Alianza Editorial, 2004.

Kohout, Pavel, The Widow Killer. NY: St. Martin Press. 1998. 391 págs.

Caryl Férey. "Zulu"






Ali Newman

En la víspera del campeonato mundial de futbol de 2010 en Sudáfrica, en la Ciudad del Cabo son asesinadas dos jóvenes blancas, Kate Montgomery y Nicole Wiese, hijas de dos símbolos de la África blanca, un campeón de rugby y miembro del primer equipo multicultural y un cantante famoso por la canción “Rainbow nation”. El responsable de investigar estos asesinatos es Ali Newman, el jefe de homicidios de la policía de Ciudad del Cabo; de origen zulu, lengua que es hablada por más de 10 millones de sudafricanos, vive atormentado por el recuerdo del brutal asesinato de su padre y hermano por un partido radical denominadoInkatha. Su compañero Brian Epken es afrikáan (o bóer), esto es, descendiente de los conquistadores holandeses quienes junto con los ingleses implantaron el sistema de segregación llamado “apartheid” en vigor hasta principios de los años 90 del pasado siglo.  

Zulu logra en sus 400 páginas presentar la complejidad de la sociedad sudafricana de la Ciudad del Cabo  con la aparente convivencia de los descendientes de los ingleses, de los afrikáans y los “kaffir”. La palabra  "kaffir" se refiere a todos los nativos de  diferentes etnias de raza negra del país, mayoritariamente de origen         zulú y xhosa, pero también incluye a la creciente población inmigrante, principalmente de la vecina Namibia. Los "kaffir" viven confinados en los “township”, especie de municipios creados en tiempos del apartheid, controlados por las pandillas o “gangs” o “tsotsis”, tal vez las palabras más repetidas a través del texto.

Zulu no es una novela que se pueda leer de corrido. Pareciera que los asesinatos de las dos  jóvenes son lo menos difícil de superar pues la realidad descrita durante las investigaciones de Ali Newman hace que tengamos que dejar frecuentemente su lectura:  tres cuartos de la población negra está fuera del mercado laboral; el veinte por ciento padece sida; una mujer de tres tiene sida; dos millones de niños pierden a sus madres en sus primeros años arrojándolos desde muy chicos a la calle, a las violaciones, a las drogas, al alcohol, al pandillismo; la esperanza de vida es de 40 años. Pero la principal causa de mortalidad es la violencia a manos de los gans, como el de Khayelisha con su líder Mzala, The Cat; o los de nigerianos como Sam, desalmados protagonistas de esta novela. Cuando uno cree que ya no puede haber más, Newman y sus ayudantes descubren las actividades disfrazadas de empresas farmacéuticas internacionales que, coludidas con los capos de la droga y las autoridades, proporcionan cierto tipo de droga, "iboga", a adolescentes de raza negra,  para probar en ellos los efectos de medicamentos contra la depresión. Y para encubrir las muertes de los niños convertidos en conejillos de indios de las transnacionales, los contagian con el virus de HIV.  

El contexto de esta novela muy negra, es más negra porque no es ficción: la casi imposible convivencia de etnias, hablas y culturas no sólo diferentes, sino antagónicas: los blancos contra negros, blancos enfrentados entre sí entre los descendientes ingleses y los africáans; los de raza negra enfrentados según sus etnias y todos contra los migrantes; un mundo en el que las prácticas mágicas de los “intelezi”  los rituales de preparación para las batallas según el arte marcial de “izindaku son prácticas cotidianas.  En el que la corrupción aparece en todos lados y en todos los niveles. Un mundo desolador, sin esperanza. 


Caryl Ferey, Francia, 1967. 
Caryl Férey. Zulu. Canada: Europa Editions. 2010. 400 págs. Traducción del francés por   Howard Curtis

Bernardo Fernández, BEF. "Hielo Negro"



Andrea Mijangos


Si Bernardo Fernández no vuelve a escribir una novela con Andrea Mijangos, Policía Judicial retirada y ahora, millonaria Detective Privada, se la plagio y escribo una serie de novelas con ella: "Seis años en el ejército. Cuatro en la División Antiasaltos de la Procuraduría para la región noroeste. Y ahora aquí. ¿Dónde más podría haber espacio para una mujer como yo? Policía Judicial. Metalera que maneja su moto oyendo a Fear Factory en su iPod.” Andra Mijangos es una gorda fantástica: aterrizada, inteligente y perspicaz. Obsesionada por encontrar al asesino de Járcor, “su parejita”. Pero ya conté el final.


Si no fuera por ella a la mejor sería una narconovela más: ya no es jefe, es una jefa, Lizzy Zubiaga, la muy sofisticada jefa del Cartel de Constanza con guardaespaldas, coleccionista del arte "outsider" de artistas desequilibrados y criminales, empresaria global con una consultoría financiera en la lujosísima zona de Santa Fe de la ciudad de México para blanquear sus ganancias, que viaja en helicóptero que le da el don de la ubicuidad, con grandes inversiones para producir un neurotransmisor “a la medida”, el “Hielo Negro”, que permita efectos más potentes, más barato y de más fácil distribución, porque sabe que la droga del futuro son las anfetaminas y todas sus variantes: anfetas, pastas, coca, cristal, tachas en Granada, en las calles de México o en Tánge.  En esta novela también los policías son corruptos y aprovechan cualquier situación para lucrar, extorsionar, como el agente Armengol y su pareja el Pollito Alarcón. Y el malo es malo “de a deveras”, apodado "El médico", entre médico-químico-fabricante-despiadado verdugo y matón.

Lizzy y Andrea ya se habían encontrado en "Tiempo de Alacranes" cuando la joven Lizzy viajando junto con Fer y Obrad de Toronto a México asaltando negocios y bancos, fueron emboscados por la policía. Ahora Lizzy y Andrea se encuentran en un extraordinario capítulo que va reproduciendo lo que cada una está pensando mientras pelean cuerpo a cuerpo en una playa de Cancún. El final queda abierto a más aventuras: Lizzy logra huir y Andrea descubre que un boleto de lotería que le había regalado “su parejita” estaba premiado.



Bernardo Fernandez, "Bef", Ciudad de México 1972.

Fernández, Bernardo, Bef. Hielo Negro. México: Grijalbo. 2011. 241 págs.

Paul French. "Midnight in Peking"


Los últimos días de la China Antigua fueron días de extraordinaria complejidad. En 1911, después de tres mil quinientos años de historia, cae el último emperador Quing. La República de China con Chiang Kai-shek, el segundo presidente al frente del partido político del Kuomintang, se enfrentó al Partido Comunista, a los intereses de caudillos locales y, sobre estos, a la invasión de Japón que para 1937 ya está en las puertas de Pekín y que en unos meses más se apoderarían de la ciudad, todo esto en vísperas de la Segunda Guerra Mundial. 

Desde el del siglo XIX  los delegados de las potencias occidentales con intereses en China se habían establecido en un barrio amurallado dentro de la ciudad de Pekín; con el tiempo este barrio se fue convirtiendo en una pequeña réplica del mundo europeo con clubs, hoteles, bares, lujosas tiendas y residencias para los occidentales llamado el “Barrio de las legaciones”.  En sus proximidades había una zona baldía y el bario de Chuanpan Hutong, la zona más depravada del viejo Pekín con bares, salas de opio y burdeles, principalmente frecuentados por los occidentales. 

Es en este contexto que en esa zona baldía, el 8 de enero de 1937 se encontró tirado el cadáver terriblemente mutilado de una joven inglesa, Pamela Werner, hija de un prestigiado ex cónsul británico y reconocido sinólogo, E.T.C. Werner.

Las investigaciones del siniestro crimen fueron conducidas por un inspector chino, el Coronel Han Shih y un inglés, el detective Richard Dennis, comisionado desde la ciudad de Tientsin otra ciudad con una fuerte presencia de británicos al igual que Shanghái. El libro describe con gran detalle  las  aparentemente muy profesionales investigaciones. Al cabo de pocos meses y ante la complicadísima situación de Pekin, ambos gobiernos deciden cerrar la investigación. No así el padre, E.T.C. Werner quien con sus propios medios y amplios conocimientos de China persiste tenazmente en tratar de encontrar al culpable o los culpables del homicidio de Pamela, enviando constantemente cartas, mensajes, argumentos a las autoridades consulares británicas en China y a las autoridades en Inglaterra para que vuelvan a abrir la investigación.  Con la dominación total de los japoneses y su entrada a la guerra, Werner junto con muchos extranjeros es encerrado en un campo de concentración. Al final de la guerra, viejo, enfermo y sin más recursos regresa a Inglaterra donde muere al poco tiempo.

75 años más tarde, Paul French, historiador inglés especializado en China, se interesó del caso cuando leyó la autobiografía de quien fuera vecino de los Warner en Pekin. Dado que el asesinato de Pamela Werner había sido ampliamente difundido en la prensa internacional French encontró material suficiente para empezar lo que sería una profunda investigación que lo llevaría a encontrar en  los Archivos Nacionales de Kew, en Londres un documento de 150 páginas que resultaron ser las notas de la investigación de E.T.C. Werner con la resolución del caso. Complementa esta interesantísma novela una página web que ofrece, entre otras cosas, reproducciones del Peking de los años treinta y videos actuales donde el autor nos va guiando por los lugares que recorrió Pamela la  noche de su asesinato. La página web es: us.midnightinpeking.


Paul French, Inglaterra, 1966.
French, Paul. Midnight in Peking.  How the Murder of a Young Englishwoman Haunted the Last Days of Old China. Penguin Group: New York. 2012. 260 pags.

Laurent Binet. "HHhH"

Laurent Binet's HHhH, translated by Sam Taylor,Farrar, Straus and Giroux, 327 pages, $28.95.                
Laurent Binet, HHhH


“...algo de tragedia griega y de espléndido thriller"

Mario Vargas Llosa escribió que en HHhH, la primera novela de Laurent Binet (París, Francia. 1972) “hay algo de tragedia griega y de espléndido thriller” (“El carnicero de Praga” en El País, octubre 9, 2011).


     Por un lado está una historia abominable que debemos de recordar para estar alerta y evitar, en la medida de lo posible los genocidios.  Por otra parte está la forma como Laurent Binet presenta los hechos históricos (el atentado) y desarrolla la terrible personalidad del protagonista (el nazi Protector de Bohemia y Moravia).  Nunca dejamos de escuchar a Binet: a todo lo largo de las casi 400 páginas, va comentando, descubriéndonos cómo conoció la historia, como fue creciendo su fascinación, documentando las fuentes consultadas, incluidos reportajes, otras novelas y películas sobre el tema, y cómo decidió centrarse en dos episodios: el atentado y el posterior asedio en la cripta de una iglesia de Praga.  Es muy interesante, original y atrayente estar escuchando siempre al autor desde su perspectiva actual.
     El título del libro HHhH es el acrónimo de la frase "Himmlers Hirn heisst Heydrich", "el cerebro de Himmler se llama Heydrich".   El protagonista, Reinhard Tristan Eugen Heydrich (Halle del Saale, Alemania. 1904 – Praga, República Checa. 1942), conocido como “el verdugo”, “el carnicero de Praga”, “la bestia rubia”,  ostentaba los más altos cargos, Obergruppenführer, jefe de la Gestapo, de la Oficina Central de Seguridad; fue uno de los más altos generales en la jerarquía nazi y sin duda uno de los más peligrosos y sangrientos de todos los tiempos.      Ya en enero de 1942 en el distrito berlinés de Wannsee, encabezó la reunión de jerarcas nazis en la cual quedó formalizada, por decirlo de alguna manera, la llamada “Solución final”, no solo para exterminar a los judíos, sino la logística e “industrialización”.   
     Fue nombrado Protector de Bohemia y Moravia (en marzo de 1939 el gobierno nazi de Adolf Hitler había invadido los territorios de Bohemia y Moravia, de la República Checa). El gobierno checo en el exilio en Londres y su presidente Edvard Beneš, organizan la “Operación Antropoide” para matarlo.  El servicio secreto inglés  entrena a un moravo, Jan Kuviš y a un eslovaco, josef Gabčík, quienes después de lanzarse en paracaídas cerca de Praga llevarán a cabo el atentado el 27 de mayo de 1942. La muerte de Heydrich desencadenó represalias indescriptibles, una de ellas, el exterminio de la población de un pueblo cercano llamado Lídice.   
     Como un buen thriller, el manejo de la tensión es magistral: el libro inicia y finaliza con el asedio a la cripta donde se escondieron los paracaidistas y el desarrollo de la narración nos va llevando a la hora del atentado.

Laurent Binet. HHhH. España: Seix Barral. 2011. 400 págs.