En Los
crímenes de la Rue Morgue, aparece uno de los primeros detectives en la historia del género y se introduce la esencia de la novela de detectives: el poder del análisis.
La facultad de resolución de cualquier enigma es posible gracias a la
aplicación de un método, el analítico.
Para Poe, sin lugar a dudas, no hay tarea más grata que la facultad de
análisis la cual depende de la capacidad para observar, ya que
“observar con atención es recordar haciendo distinciones” y esto es lo que
permite hacer inferencias válidas.
En
las conversaciones entre el joven francés Monsieur C. Auguste Dupin y el
anónimo narrador de Los crímenes de la
Rue Morgue, se describe el poder del análisis que hace que Dupin pueda
saber lo que su interlocutor está pensando, siempre aplicando el método de recordar o rastrear a partir de un primer eslabón de
la cadena de sucesos y hasta el último pero sin perder ninguno, teniendo al
objeto de análisis cerca para no perder el conjunto, tendiendo presente que lo
profundo se encuentra en los valles, y no en la cima de las montañas.
Poe presenta los asesinatos de
Mme. L’Espagne y de su hija con la transcripción de las noticias de los
periódicos y los testimonios de los vecinos. Y resuelve los crímenes aplicando
su método de observar-analizar-inferir
las voces peculiares, la inusual agilidad del criminal, la falta de
motivo y la atrocidad de los crímenes.
Edgar Allan Poe. Estados Unidos de América. 1809 – 1849.
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